# Por qué recolectar calostro prenatal antes del parto
El embarazo trae consigo innumerables decisiones que pueden influir en la salud del recién nacido y de la madre. Uno de los temas que en los últimos años está ganando cada vez más atención entre las futuras mamás y las matronas es la llamada recolección prenatal de calostro – denominada en inglés colostrum harvesting. Se trata de un proceso mediante el cual la mujer extrae manualmente el primer leche materna antes del parto, lo almacena y prepara una reserva para cuando el recién nacido la necesite inmediatamente después de nacer. Puede sonar inusual, pero detrás de este enfoque existe una lógica sólida y una cantidad creciente de conocimiento científico.
El calostro es el primer líquido que producen los pechos femeninos. No es todavía la leche materna clásica – es más espesa, de color amarillento y se produce en pequeña cantidad. Sin embargo, lo que le falta en volumen lo compensa con creces en composición. El calostro está literalmente repleto de anticuerpos, proteínas, factores de crecimiento y sustancias inmunológicamente activas, que el recién nacido necesita en las primeras horas y días de vida como base para el desarrollo de su propio sistema inmunitario. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la lactancia materna – y especialmente la administración de calostro inmediatamente después del parto – como uno de los pasos más importantes para proteger la salud del recién nacido. No es de extrañar, por tanto, que cada vez más mujeres se interesen por cómo aprovechar al máximo este líquido dorado.
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¿Por qué recolectar calostro antes del parto?
La respuesta a esta pregunta radica principalmente en la realidad de las maternidades y del período posparto. No todo parto transcurre sin complicaciones y no todos los bebés se colocan inmediatamente al pecho tras llegar al mundo. Los bebés prematuros, los recién nacidos con bajo peso al nacer, los bebés con cardiopatías congénitas o los hijos de madres con diabetes son solo algunos de los grupos en los que la lactancia directa puede ser difícil o completamente imposible en las primeras horas tras el parto. Precisamente en estas situaciones, una reserva de calostro preparada de antemano se convierte en algo invaluable.
Imaginemos, por ejemplo, la situación en que un bebé nace por cesárea y la madre se despierta lentamente de la anestesia tras la operación. O cuando el recién nacido debe ser trasladado inmediatamente a la unidad de neonatología. En esos momentos, tener preparados varios mililitros de calostro en pequeñas jeringas o recipientes especiales puede tener un valor literalmente salvador – el bebé recibe protección inmunitaria y nutrición exactamente cuando más la necesita, incluso sin ser colocado directamente al pecho.
Pero la extracción prenatal de calostro no está destinada exclusivamente a embarazos de riesgo. Cada vez más mujeres con embarazos fisiológicos optan por este método de forma preventiva, como parte de la preparación general para el parto y la lactancia. Tener una reserva de calostro en el congelador les proporciona una sensación de seguridad y tranquilidad – y eso, en las últimas semanas de embarazo, no tiene precio.
La técnica de extracción en sí es sorprendentemente sencilla. Consiste en un masaje manual del pecho y la areola, mediante el cual la mujer estimula la liberación del calostro con una presión suave y un movimiento hacia el pezón. Las pequeñas gotitas se recogen en un recipiente estéril o en una jeringa. Todo el proceso dura generalmente solo unos minutos y se recomienda realizarlo una o dos veces al día. El resultado suele ser solo unos pocos mililitros – pero eso es suficiente, porque el estómago del recién nacido en las primeras horas de vida es realmente muy pequeño, aproximadamente del tamaño de una cereza.
¿Cuándo empezar con la extracción? La mayoría de las matronas y asesoras de lactancia recomiendan comenzar aproximadamente en la semana 36 a 37 de embarazo, es decir, cuando el feto ya está completamente maduro y una posible estimulación de los pechos no representa riesgo de parto prematuro. Este es precisamente el punto clave que hay que destacar: la extracción prenatal de calostro no es adecuada para todas las mujeres ni en todas las situaciones. En caso de embarazo de riesgo, amenaza de parto prematuro, embarazo múltiple u otras complicaciones, es imprescindible consultar esta intención con el obstetra o la matrona antes de comenzar.
Cómo trabajar con el calostro y dónde encontrar información fiable
El almacenamiento correcto del líquido extraído es tan importante como la propia extracción. El calostro puede conservarse en el refrigerador durante aproximadamente 48 horas, o en el congelador hasta seis meses. Para ello se utilizan recipientes estériles especiales o pequeñas jeringas, que son ideales para este propósito – permiten una dosificación precisa y se transportan fácilmente a la maternidad. Es importante etiquetar cada recipiente con la fecha de extracción.
A la maternidad, la mujer lleva su reserva en una nevera portátil o en un termo con hielo. El personal de la maternidad debe ser informado de antemano sobre la reserva, para poder almacenarla correctamente y utilizarla en caso necesario. La experiencia de las mamás que han elegido este camino muestra que una comunicación abierta con la maternidad de antemano facilita considerablemente todo el proceso – no todos los centros sanitarios tienen experiencia con esta práctica y pueden necesitar tiempo para prepararse.
Como indica la organización australiana Australian Breastfeeding Association, que es una de las principales autoridades mundiales en materia de lactancia: «Antenatal expression of colostrum can be beneficial for mothers who are likely to experience breastfeeding challenges.» En español: la extracción prenatal de calostro puede ser beneficiosa para las madres que probablemente encuentren dificultades con la lactancia. Esta organización también ofrece instrucciones detalladas y recomendaciones sobre la técnica correcta, lo que la convierte en una de las fuentes más fiables para quienes deseen profundizar en el tema.
En el contexto checo, las asesoras de lactancia se ocupan cada vez más del tema de la recolección prenatal de calostro, y su red ha crecido significativamente en los últimos años. Su papel es insustituible – no solo porque pueden mostrar la técnica correcta directamente in situ, sino también porque son capaces de evaluar si una mujer determinada es candidata adecuada para esta práctica. El contacto con una asesora de lactancia puede encontrarse, por ejemplo, a través de la Liga de Lactancia Checa, que agrupa a especialistas en lactancia y brinda apoyo a las madres en todo el país.
Es interesante señalar que la extracción prenatal de calostro tiene un efecto positivo no solo en la reserva para el recién nacido, sino también en la propia lactancia después del parto. La estimulación regular de los pechos en las últimas semanas de embarazo ayuda al cuerpo a «entrenar» los reflejos asociados con la lactancia y puede contribuir a una llegada de la leche más rápida y abundante tras el parto. Para las mujeres que temen no tener suficiente leche, o que tuvieron problemas con la lactancia con hijos anteriores, esta preparación puede ser psicológicamente muy importante.
No puede pasarse por alto tampoco la dimensión emocional de todo el proceso. La recolección prenatal de calostro le da a la mujer la sensación de participación activa en el cuidado del bebé antes incluso de que nazca. Es una forma de prepararse físicamente para el papel de madre, de crear un ritual de cuidado y de llegar a la maternidad con la conciencia de haber hecho todo lo que estaba en su mano. Muchas mamás describen este proceso como tranquilizador y fortalecedor – en una época en que el parto está rodeado de muchas incertidumbres, una reserva tangible de calostro en el congelador es una fuente de alivio.
Naturalmente surge la pregunta: ¿existen situaciones en las que la extracción prenatal de calostro no es adecuada o incluso puede ser perjudicial? La respuesta es sí. La estimulación de los pezones puede provocar contracciones uterinas en algunos casos, por lo que este método no se recomienda a mujeres con riesgo de parto prematuro, mujeres con insuficiencia cervical, en casos de placenta previa u otras complicaciones. La decisión siempre debe consultarse con el médico tratante o la matrona – este no es un ámbito donde deba experimentarse sin orientación profesional.
Sin embargo, para las mujeres sanas con embarazo fisiológico, el riesgo es mínimo y el beneficio potencialmente grande. Un estudio publicado en la revista especializada BMC Pregnancy and Childbirth confirmó que la extracción prenatal de calostro en mujeres con diabetes gestacional fue segura y contribuyó a una mayor tasa de lactancia después del parto. La investigación en este ámbito sigue en curso y la comunidad científica aún no ha llegado a un consenso sobre todos los aspectos, pero los datos disponibles hasta ahora son alentadores.
El aspecto práctico incluye también la elección de los utensilios adecuados. Para la extracción manual de calostro no se necesitan aparatos complejos – basta con manos limpias, recipientes estériles y paciencia. Algunos fabricantes ofrecen recipientes de silicona especiales diseñados específicamente para la recolección de calostro, que facilitan la captura de cada gotita. Los especialistas desaconsejan el uso de sacaleches eléctricos en esta fase, ya que su intensidad puede ser excesiva y aumentar innecesariamente el riesgo de estimular las contracciones uterinas.
Toda la tendencia de la recolección prenatal de calostro refleja un cambio más amplio en el enfoque del parto y la maternidad – el énfasis en la información, la preparación activa y las decisiones conscientes. Las mujeres de hoy quieren saber qué le ocurre a su cuerpo, por qué ocurre y cómo pueden contribuir ellas mismas al mejor comienzo posible para su bebé. Y el calostro – ese líquido dorado cargado de inmunidad – es precisamente el lugar donde la sabiduría natural del cuerpo se encuentra con el conocimiento científico moderno.
Tanto si la futura mamá decide optar por la extracción prenatal de calostro como si no, una cosa es segura: cuanto más sepa sobre su cuerpo y sus posibilidades, mejor podrá prepararse para uno de los momentos más significativos de su vida. Y en eso radica el verdadero valor de este tema – no en la presión hacia una única forma correcta, sino en la ampliación de las posibilidades que tiene a su disposición cada mujer.