El estiramiento suave antes de correr no lleva más de diez minutos, pero la diferencia la notarás desde el primer kilómetro. Así es como se ve un calentamiento que realmente funciona. [Seguir leyendo]
El estiramiento suave antes de correr no lleva más de diez minutos, pero la diferencia la notarás desde el primer kilómetro. Así es como se ve un calentamiento que realmente funciona. [Seguir leyendo]
Las alternativas a los analgésicos comunes existen y algunas de ellas funcionan mejor de lo que esperaría. Descubra lo que dice la ciencia sobre el jengibre, la cúrcuma o la acupuntura. [Seguir leyendo]
Recetas con fruta demasiado madura que te sorprenderán. Cuanto más oscuro el plátano, mejor la masa. Descubre por qué la fruta demasiado madura sabe mejor que la fresca. [Seguir leyendo]
El running consciente no es una carrera lenta para soñadores. Muestra cómo involucrar la respiración y la atención de manera que correr alivie el estrés en lugar de añadir más presión. [Seguir leyendo]
La borreliosis crónica no tiene por qué significar una infección activa. Precisamente esta diferencia determina con frecuencia por qué los antibióticos adicionales no aportan alivio. [Seguir leyendo]
El ayuno de un día no destruye los músculos ni provoca un colapso. El cuerpo reacciona de manera diferente a lo que la mayoría de las personas espera, y los resultados pueden sorprender incluso a los más escépticos. [Seguir leyendo]
El cuerpo retiene el trauma incluso después de que la mente lo haya procesado. El movimiento somático trabaja con esto de forma deliberada y sorprendentemente eficaz. [Seguir leyendo]
¿Parabenos, ftalatos o filtros UV en tu crema? Descubre dónde se esconden los disruptores endocrinos en los cosméticos y cómo evitarlos. [Seguir leyendo]
El respirar por la nariz sincroniza las ondas cerebrales y mejora la memoria. La ciencia ahora explica por qué la forma en que respiramos importa mucho más de lo que nadie esperaba. [Seguir leyendo]
¿Sabía que el jet lag social aumenta el riesgo de obesidad y depresión? Sin embargo, puede reducirse sin cambiar el horario laboral. Basta con saber a qué prestar atención. [Seguir leyendo]