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Las pequeñas heridas en las comisuras de los labios que arden con cada bocado o sonrisa – este molesto problema lo conoce de primera mano mucha gente. Sin embargo, pocos sospechan que detrás de este problema aparentemente banal se esconde una señal importante del cuerpo. El agrietamiento de las comisuras de los labios rara vez surge por casualidad. La mayoría de las veces es una manifestación visible de que al organismo le falta algo – ya sea una vitamina específica, un mineral, o incluso el equilibrio del microbioma intestinal.
Médicamente, este estado se denomina queilitis angular. Puede afectar a cualquier persona independientemente de la edad, pero aparece con mayor frecuencia en los meses de invierno y primavera, cuando el sistema inmunológico está debilitado y la dieta es menos variada. Es precisamente entonces cuando muchos notan por primera vez que las comisuras de los labios se agrietan, descaman o incluso sangran. En lugar de recurrir en ese momento a una pomada, valdría la pena reflexionar primero: ¿qué me quiere decir realmente mi cuerpo?
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La deficiencia de vitaminas del grupo B es la causa más frecuente
Cuando se trata de causas nutricionales del agrietamiento de las comisuras de los labios, en primer lugar se encuentran las vitaminas del grupo B – concretamente la vitamina B2 (riboflavina), la vitamina B3 (niacina) y la vitamina B6. Estas vitaminas desempeñan un papel fundamental en la renovación de las mucosas y la piel. Cuando el cuerpo no tiene suficiente cantidad, se manifiesta primero precisamente en los lugares más sensibles – y las comisuras de los labios son uno de ellos.
La riboflavina, por ejemplo, influye directamente en la capacidad de las células para regenerarse y mantener la barrera protectora de la piel. Su deficiencia suele ser típica en personas que consumen pocos lácteos, huevos o cereales integrales. La niacina, por su parte, favorece la circulación sanguínea y la función del sistema nervioso, y su déficit se manifiesta no solo en la piel, sino también en forma de fatiga e irritabilidad. La vitamina B6 está estrechamente relacionada con la respuesta inmunitaria del organismo – sin ella, el cuerpo combate peor incluso las pequeñas inflamaciones.
Tomemos como ejemplo a una mujer de treinta años que decidió adoptar una dieta vegana, pero no prestó suficiente atención a la variedad de su alimentación. En pocos meses comenzó a notar que las comisuras de los labios se le agrietaban y cicatrizaban con dificultad. Solo tras visitar al médico y realizarse análisis de sangre descubrió que tenía un déficit notable de vitamina B12, B2 y hierro. Bastó con ajustar la dieta y suplementar los nutrientes que faltaban para que el problema remitiera en pocas semanas. Esta historia no es una excepción – muchas personas que no se dan cuenta de lo estrechamente relacionadas que están la nutrición y el estado de la piel comparten una experiencia similar.
Además de las vitaminas del grupo B, desempeñan un papel clave el hierro y el zinc. La deficiencia de hierro conduce a la anemia, en la que los tejidos no reciben suficiente oxígeno y su regeneración se ralentiza considerablemente. El zinc, por su parte, es uno de los minerales imprescindibles para la cicatrización de heridas y el mantenimiento de la integridad de la barrera cutánea. Ambos elementos suelen ser deficitarios especialmente en mujeres en edad fértil, vegetarianos y personas con trastornos de absorción de nutrientes.
Como señala la Organización Mundial de la Salud, la deficiencia de micronutrientes – vitaminas y minerales – se encuentra entre las formas de malnutrición más extendidas a nivel mundial, incluso en países con un alto nivel de vida. En otras palabras, el problema no afecta solo a regiones en desarrollo, sino perfectamente también a una persona que cree que se alimenta de forma saludable.
Otro factor que suele pasarse por alto es la vitamina C. Esta es imprescindible para la síntesis del colágeno – la proteína que literalmente mantiene unida la piel y garantiza su firmeza y elasticidad. Sin suficiente vitamina C, la cicatrización de cualquier microtraumatismo en la piel se prolonga considerablemente. Y sus fuentes en la naturaleza son innumerables: pimientos, escaramujos, cítricos, brócoli o grosella negra, entre otros.
Cuándo son hongos o bacterias los causantes del agrietamiento de las comisuras
Sin embargo, las deficiencias nutricionales no son la única razón por la que se agrietan las comisuras de los labios. Con bastante frecuencia, en el desarrollo de la queilitis angular también intervienen microorganismos – principalmente levaduras del género Candida o la bacteria Staphylococcus aureus. Estos organismos viven de forma natural en nuestra piel e intestinos, pero bajo ciertas condiciones pueden multiplicarse en exceso y causar una infección.
La cándida prospera en las comisuras de los labios especialmente cuando el entorno es húmedo y debilitado – por ejemplo, en personas que inconscientemente se lamen los labios o las comisuras, llevan prótesis dentales o tienen el sistema inmunológico debilitado. Precisamente por eso, la queilitis angular aparece con mayor frecuencia en personas mayores, en pacientes que toman antibióticos o corticosteroides y en personas con diabetes. Los antibióticos, de hecho, alteran el equilibrio natural de la microflora intestinal y, de este modo, debilitan indirectamente la capacidad defensiva de todo el organismo.
Como dice la práctica dermatológica: «La piel es el espejo del entorno interno del cuerpo.» Y precisamente las comisuras de los labios son uno de los espejos más sensibles, que reaccionan ante el más mínimo desequilibrio.
Distinguir si se trata de una infección o de una deficiencia nutricional no siempre es sencillo sin un examen médico. En general, la infección causada por cándida suele ir acompañada de una capa blanca en las comisuras o en el interior de la boca, mientras que la deficiencia de vitaminas se manifiesta más bien como sequedad, descamación y grietas sin inflamación notable. En cualquier caso, es recomendable visitar a un médico o dermatólogo si los problemas persisten.
Cabe mencionar que el estado del microbioma intestinal tiene una influencia directa en la capacidad del cuerpo para absorber los nutrientes de los alimentos. Incluso cuando una persona sigue una dieta variada y equilibrada, si existe una alteración de la permeabilidad intestinal o una disbiosis (desequilibrio de las bacterias intestinales), puede sufrir deficiencias de vitaminas y minerales sin esperarlo. Por ello, los probióticos y el cuidado de la salud intestinal forman parte de las medidas preventivas importantes – no solo para la queilitis angular, sino para toda una serie de problemas cutáneos y sistémicos.
Otro factor que se menciona menos en el contexto del agrietamiento de las comisuras de los labios es la hidratación. Un cuerpo deshidratado no puede mantener suficiente humedad en las mucosas ni en la piel, y las comisuras de los labios se agrietan incluso sin un déficit nutricional notable. La ingesta diaria de líquidos – idealmente agua pura, infusiones de hierbas o zumos diluidos – no debería caer por debajo de 1,5 a 2 litros. En el período invernal, cuando la calefacción reseca el aire de las habitaciones, esta necesidad es aún mayor.

Cómo favorecer la cicatrización de forma natural y prevenir la recurrencia
Una vez que la persona comprende qué está causando el agrietamiento de las comisuras, surge la pregunta lógica: ¿qué hacer al respecto? La respuesta se encuentra en tres niveles – nutrición, cuidado externo y estilo de vida.
Desde el punto de vista nutricional, la variedad en la dieta es fundamental. La regla básica es sencilla: cuantos más alimentos naturales y no procesados, mejor. Los alimentos ricos en vitaminas del grupo B incluyen cereales integrales, legumbres, huevos, lácteos, frutos secos y semillas. El hierro en su forma más fácilmente absorbible se encuentra en la carne roja, pero también en las lentejas, las espinacas o las pipas de calabaza – en combinación con vitamina C, su absorción procedente de fuentes vegetales mejora considerablemente. El zinc, por su parte, lo aportan las pipas de calabaza, los anacardos, la avena o los garbanzos.
Si la variedad en la dieta no es suficiente o si los déficits son importantes, llega el momento de recurrir a los suplementos dietéticos. En el mercado existe una amplia gama de preparados multivitamínicos de calidad y suplementos específicos – ya sea un complejo de vitaminas B, hierro quelado o zinc en formulación bioaplicada. A la hora de elegir, es recomendable optar por productos con certificación y composición transparente, sin rellenos innecesarios ni colorantes sintéticos. Los productos naturales y respetuosos con el medio ambiente, además, suelen tolerarse mejor incluso por organismos sensibles.
El cuidado externo no resuelve la causa del problema, pero puede acelerar considerablemente la cicatrización y aliviar los síntomas molestos. Para las comisuras de los labios han demostrado su eficacia los bálsamos naturales con cera de abeja, manteca de karité, aceite de coco o extracto de espino amarillo. Estos ingredientes crean una capa protectora, evitan que continúe la sequedad y favorecen la regeneración del tejido. Es importante evitar los productos con perfumes o alcohol, que solo empeorarían la irritación.
En cuanto al estilo de vida, la calidad del sueño y la gestión del estrés desempeñan un papel fundamental. El estrés crónico eleva los niveles de cortisol, que suprime la respuesta inmunitaria y ralentiza la cicatrización. El ejercicio regular, el sueño suficiente y las técnicas de relajación – ya sea meditación, yoga o paseos por la naturaleza – tienen un efecto demostrado sobre la salud de la piel y la resistencia general del organismo. Los estudios publicados en el Journal of Clinical and Aesthetic Dermatology confirman repetidamente que el estrés es uno de los principales desencadenantes de los problemas cutáneos, incluidos los que afectan a las mucosas.
También influye la elección de cosméticos y pasta de dientes. Algunas pastas de dientes contienen lauril sulfato de sodio (SLS), que en personas sensibles puede irritar la mucosa bucal y contribuir a los microtraumatismos en las comisuras. Cambiar a una pasta de dientes sin SLS o a alternativas naturales – como pastas con carbón activo, aceite de argán o extractos de plantas medicinales – puede aportar un alivio notable en personas sensibles.
El agrietamiento de las comisuras de los labios es, por tanto, mucho más que un simple problema estético. Es una señal sutil pero elocuente que merece la pena no ignorar. El cuerpo se hace oír de esta manera y da a entender que le falta algo – ya sea un nutriente específico, el equilibrio del microbioma, o suficiente descanso e hidratación. Escuchar estas señales y responder a ellas con medios naturales es lo mejor que una persona puede hacer por sí misma – y las comisuras de los labios se lo agradecerán.